Paro minero y la carretera interrumpida

Imagen tomada del diario Correo

No quiero centrar este post en el paro minero y lo perjudicial que es la minería informal no solo para le medio ambiente sino para la población y sociedad en su conjunto. Tampoco tengo mucho conocimiento de los problemas que acarrea la minería informal en Madre de Dios, como deterioro del medio ambiente, trabajo infantil, prostitución, asesinatos, impago de impuestos etc. mas bien quiero enfocar este post desde el punto de vista del transporte y porqué cada vez que se realiza una huelga o un paro hay que tomar las vías y joder al resto.

Esta en todos los diarios que la protesta en Chala ha cerrado la panamericana sur interrumpiendo el tráfico hacia 3 de las ciudades mas importantes del sur, Arequipa, Moquegua y Tacna. Sin contar que afecta indirectamente a Puno y a Cuzco. Es decir todo el sur incomunicado y parado solo porque a un gremio informal se le ocurrió protestar. Yo me pregunto ¿Cuánta pérdida económica representa esto para la región, los comerciantes, hoteles y empresas? Una idea nos las da el diario Correo que nos cuenta que mas de 240 mil litros de leche se pierden diariamente por el paro. ¿Cuántos comerciantes no pueden sacar sus productos a otros mercados?¿Cuántos hoteles se quedarán vacíos?Sin tener datos concretos no cabe duda que la gran perjudicada por estos hechos es la región sur, su población y su actividad comercial. Y todo porque a unos idiotas se les ocurrió cerrar la carretera.

Igual pasa en el centro de Lima cada vez que hay una protesta, por ejemplo cuando construcción civil decide ir al congreso, toman las calles ¿Cuantos negocios tienen que cerrar sus puertas ese día?¿Cuántos restaurantes y hoteles no tienen clientela ese día? Sin contar con las horas-hombre tontamente pérdidas por la congestión vehicular.

Desde el punto de vista del protestante, que tiene todo el derecho a protestar por su causa, tomar las calles y realizar acciones de fuerza es contraproducente con cualquier causa. Porque esa actitud salvaje e incivilizada solo hace que la opinión pública se ponga en contra y que el gobierno de turno y la sociedad te trate como un delincuente, la represalias serán duras y por lo general hay enfrentamientos, golpes y en algunos casos hasta muertos. Todo para que al final haya una mesa de diálogo donde al final se termine discutiendo ideas, como si esto no se pueda realizar desde un principio.

Siempre me he preguntado cómo los comerciantes del centro de Lima pueden realizar su actividad con tanta interrupción. Los comerciantes deben exigir a los alcaldes y a la policía que las manifestaciones sean lo mas rápidas y que tengan el menor impacto posible, a fin de que su actividad pueda desarrollarse con normalidad. Los comerciantes y productores deberían organizarse, exigir sus derechos, que para eso pagan impuestos y son el motor de la economía. No solo deben exigir que se establezca métodos de adecuados de protestar sino que la ciudad no sea destrozada, a fin que la actividad comercial pueda restablecerse lo antes posible.

Las protestas deben ser inteligentes, por ejemplo en España las protestas se realizan los días sábados, que protesta para mas inteligente..!!! no solo no se afecta a la ciudad sino que el impacto es poco debido a que el sábado hay menos gente en el centro, son noticia de primera plana y hasta las autoridades tiene mas tiempo para dialogar. Una vez vi una huelga en una empresa en Alemania, donde los empleados de una fábrica en vez de destrozarla organizaron una buena fiesta a las afueras de la fábrica y mientras los dirigentes dialogaban todos se divertían. Y las famosas protestas japonesas, donde los empleados en vez de parar la producción, producen mas y así generan mayores costes a la empresa.

Es que hasta para protestar hay que ser inteligente, si el fin de protestar es conseguir algo, esto no se consigue con destrozos y fastidiando al resto, esto se consigue hablando y realizando alguna acción que llame la atención. Pero en Perú tenemos una larga tradición de conseguir cosas por la fuerza, como lo hicieron los transportistas. Lo mismo ocurre con aquel que vende, que mientras el cartel sea mas grande y mas fosforescente pensamos que mas vendemos. Cuando lo único que hacemos es contaminar visualmente la ciudad. Es decir mucho esfuerzo, mucho costo, para al final tener resultados mediocres, no tener ninguno, o que simplemente a la larga todo que de igual.

Hay que protestar, si. Pero también hay que aprender a hacerlo y los principales interesados de cambiar esto deben ser las empresas, que deben organizarse y exigir al gobierno y a los alcaldes soluciones rápidas y adecuadas para cada caso.

link: Peru21: Arequipa pierde 30 millones al día

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Devolución del ISC a los transportistas

A finales de enero hemos vivido otra huelga de transportistas de carga y pasajeros. Esta vez reivindicando entre otras cosas la devolución del ISC (impuesto selectivo al consumo) de combustibles.

Luego de huelas y negociaciones, el gobierno y transportistas acordaron la devolución del 30% del ISC. Lo cual significa que el estado dejará de recaudar S/.130 millones anuales, por este concepto.

Según se ha comentado, la lógica del gobierno sería fomentarla formalización de las empresas de transporte, pues solo las empresas formales podrán acogerse al beneficio, ya que esta se realizará mediante devolución del crédito fiscal.

En nuestra opinión el gobierno no debe dar ninguna ayuda al sector transporte porque esto no solucionará ningún problema en el sector.

El sector de transporte es el caso de un sector con bajas barreras de entrada, en donde es muy fácil comprar un vehículo y ponerse a dar servicio ya sea de transporte de pasajeros o de carga. En un sector con bajas barreras de entrada normalmente hay sobre oferta y cuando hay sobreoferta, la única manera de diferenciarse es bajando el precio de los pasajes. Lo que origina que los márgenes sean bajos. Esto trae como consecuencia que lo que los usuarios vivimos todos los días, unidades mal mantenidas, autobuses-camión, accidentes en carreteras etc.

Ahora, con los años de bonanza que se han vivido y el desarrollo de las provincias, el sector ha aumentado su tamaño y ahora que la economía comienza a frenarse pues se comienza a ver la realidad. Empresas pequeñas y poco eficientes que compiten solamente reduciendo los precios.

Así el problema no es el precio del combustible, sino la sobreoferta y poca diferenciación del sector. Por mas que el gobierno les devuelva el ISC, el problema seguirá y solo les dará a los transportistas mas margen para bajar sus precios. Estoy seguro que muy pronto veremos otras vez transportistas con problemas en sus empresas, pidiendo nuevos subsidios y organizando nuevas huelgas.

Mas sano para el sector, el gobierno y los usuarios sería dejar que el mercado de transporte de pasajeros y de carga se purgue solo, y al contrario, elevar las barreras de entrada al sector con normas que compliquen el ingreso de nuevas empresas y que sean las mejores empresas las que sobrevivan y crezcan ofreciendo mejor servicio a los usuarios, obteniendo ellas mayores beneficios que los que ahora alcanzan. Esto significaría un alza en los precios de transporte, quizá si, pero la misma competencia en el mercado haría que llegue a un equilibrio entre precio y calidad.